Renaciendo de las Cenizas

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Por: Dr. Isaías Ramos

Nuestra nación se encuentra al borde del abismo, inmersa en una caída en la que hemos presenciado la ruina de nuestros valores morales, instituciones debilitadas, la esfera política desgastada y un tejido social resquebrajado. Este paisaje desolador es el resultado de 27 años de gobierno de una clase política corrupta que ha sumido al paíss en nivèles inacceptables de descomposición, impunidad rampante y un Estado en constante deterioro.

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 Lo que alguna vez se promocionó como ‘progreso’ y desarrollo resultó ser una ilusión esfímera, una máscara que tarde o temprano se desmoronaría. En realidad, lo que se implementó fue un modelo neoliberal amoral que fomentó la concentración y acumulaciónn de riqueza, mmás parecido a la explotación colonial que a un crecimiento economico sostenible a largo plazo.

En las últimas tres décadas, nuestro país ha sido testigo de un saqueo a gran escala que supera cualquier otro período de nuestra historia, incluso el colonial. Este saqueo ha provocado un deterioro tanto económico como moral a corto plazo. Ha alimentado una mentalidad depredadora que ha contado con la complicidad de las instituciones. A medida que este saqueo llega a su fin, nos arrastra como sociedad hacia la hambruna y la miseria.

El amargo sabor que nos deja la clase política actual es un recordatorio de su falta de ética, responsabilidad social y patriotismo, así como de la ausencia de principios y valores.

Nos enfrentamos a un sistema político pervertidor que no solo genera, sino también perpetúa la exclusión social. Este sistema ha sido la fuente de la desintegración y la anarquía en amplios sectores de la sociedad que han sido excluidos de cualquier oportunidad de empleo digno, convirtiéndolos en marginados del contrato social. En ocasiones, este monstruo engendrado por la injusticia y la desigualdad se vuelve contra sus propios creadores, y las víctimas se convierten en perpetradores, creando caos, desorden y actos delictivos impredecibles.

En el Frente Cívico y Social, creemos que es imperativo reconocer nuestra realidad, confrontar la verdad y promover la justicia. Dos generaciones han vivido sin realmente vivir, víctimas de un Estado que ha fallado en su misión de educar y formar ciudadanos dignos con principios y valores útiles para la patria. La política de conveniencia ha reemplazado a la ética, y la maldad ha quedado sin castigo.

La pregunta que debemos responder hoy es: ¿cómo explicaremos a nuestros hijos que les dejamos un país sumido en la miseria económica, moral y espiritual, carente de dignidad humana? Es el momento de buscar soluciones, de restaurar la integridad de nuestra nación y de rechazar la corrupción y la impunidad que nos han llevado al borde del abismo. Es hora de replantear el futuro y construir un país en el que nuestros hijos puedan prosperar y enriquecer nuestra nación.

En el FCS, estamos convencidos de que, en medio de la oscuridad, siempre existe la chispa de la esperanza. Afrontemos estos desafíos recordando nuestra rica historia de resiliencia y superación. A través de la unidad, la transparencia y el compromiso con nuestros valores compartidos, podemos trazar un nuevo camino hacia un futuro mejor. La llama de la refundación comienza a encenderse, y es nuestro deber cuidarla, avivarla y hacerla brillar más fuerte que nunca. Juntos, podemos renacer de las cenizas y construir un país en el que todos podamos sentirnos orgullosos de ser dominicanos.

¡Despierta RD!

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