Investigadores norteamericanos identificaron cuál es el vínculo entre esta decisión y los resultados, e indicaron que el género también tiene un rol importante
Con el objetivo de encontrar el momento ideal para aprovechar al máximo el entrenamiento diario, dadas las diferencias en cómo hombres y mujeres responden al ejercicio, una investigación estadounidense evaluó, por 12 semanas, a 27 mujeres y 20 hombres saludables y activos, quienes participaron en un estricto programa de dieta y entrenamiento.
La rutina semanal implicó cuatro días de ejercicio, incluidos sprints, entrenamiento de resistencia, estiramiento y entrenamiento de resistencia, más tres días de descanso (miércoles, sábado y domingo). La mitad del grupo realizó sus ejercicios diarios de una hora de duración por la mañana antes del desayuno, mientras que el resto completó su rutina antes de la cena, por la noche.
Es decir, que la única diferencia entre los grupos fue en qué momento del día realizaban actividad física. Tras 12 semanas de análisis, los resultados indicaron que, al parecer, factores como las hormonas, los ciclos de sueño y otras diferencias biológicas, pueden afectar los resultados obtenidos por el entrenamiento.
Aunque todos los participantes del estudio mostraron mejoras significativas en su estado físico y salud, los resultados entre los ejercicios matutinos y vespertinos fueron diferentes, especialmente en las mujeres. Puede continuar leyendo