REDACCION. – En un gesto cargado de simbolismo militar, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el sobrevuelo de un bombardero estratégico B-2 Spirit, acompañado por cazas furtivos F-35, durante su llegada a la reunión con el presidente ruso Vladímir Putin.
El despliegue aéreo, que tuvo lugar en las inmediaciones del lugar de encuentro, fue interpretado por como una demostración de poder y capacidad militar de Washington en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas.