Santo Domingo.– República Dominicana y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) anunciaron nuevos acuerdos de cooperación bilateral destinados a fortalecer las capacidades de inteligencia, interdicción, operaciones combinadas y la lucha contra el crimen organizado transnacional en la región del Caribe.
El anuncio se produjo tras una reunión en el Palacio Nacional entre una misión de alto nivel de la DEA y el presidente Luis Abinader, quienes destacaron el liderazgo dominicano en materia de seguridad regional y el apoyo del país a los esfuerzos de Estados Unidos en la lucha contra el tráfico internacional de drogas.
La misión estuvo encabezada por Daniel Salter, administrador adjunto principal de la DEA, y Miles Aley, jefe adjunto de Operaciones Internacionales, quienes resaltaron que República Dominicana se ha convertido en el aliado más confiable y estratégico de Estados Unidos en el Caribe.
Este reconocimiento llega en un momento en que la administración del presidente Donald Trump ha intensificado su estrategia de interdicción ante el aumento de cargamentos de cocaína procedentes de Suramérica y la expansión del mercado de drogas sintéticas, especialmente el fentanilo.
Cooperación estratégica
La cooperación dominicana es considerada clave por su posición geográfica, estabilidad política y capacidad operativa en puertos, aeropuertos y su mar territorial.
El presidente Abinader reafirmó el compromiso del país, asegurando que República Dominicana continuará siendo un “socio firme en la lucha contra el narcotráfico, el narco-terrorismo y otras amenazas transnacionales”.
En la reunión también participaron Michael A. Miranda, agente especial de la División del Caribe; Kaleb Sanderson, agregado de la DEA para República Dominicana y Haití; y el vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, presidente de la DNCD, pieza clave en la modernización de la cooperación interagencial.
Visita a la DNCD y detalles del acuerdo
Tras el encuentro en el Palacio Nacional, la delegación se trasladó a la sede de la DNCD, donde se discutieron detalles del nuevo acuerdo, que incluye:
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Intercambio de información en tiempo real
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Equipamiento técnico avanzado para vigilancia marítima y análisis de precursores químicos
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Sistemas de trazabilidad modernos
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Operaciones conjuntas contra carteles de Venezuela, Colombia y México, con énfasis en el Cartel de los Soles
De acuerdo con Salter, esta expansión responde al “alto nivel de compromiso y efectividad” mostrado por República Dominicana.
Un aliado esencial en el Caribe
En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado su presencia aérea y naval en el Caribe, reforzando la presión sobre las rutas de tránsito hacia Puerto Rico y Florida. En este contexto, República Dominicana ha emergido como el actor más estable y eficaz para contener el avance del crimen organizado.
El liderazgo dominicano también ha sido reconocido por otros países:
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Francia seleccionó al país para instalar una academia regional contra el crimen organizado.
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Estados Unidos lo apoyó para presentar un candidato a la UNODC.
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El Departamento de Estado escogió a RD para liderar el Centro Regional de Coordinación contra las Drogas Sintéticas, vital ante la amenaza del fentanilo.
Estas selecciones responden a factores como el aumento de incautaciones, la cooperación directa con agencias internacionales, la profesionalización de la DNCD y la capacidad estatal para operar sin interferencias políticas.
Importancia de República Dominicana
Las autoridades estadounidenses reconocen que, sin una red de cooperación que incluya al país, el Caribe podría convertirse en un punto crítico de almacenamiento y tránsito de precursores químicos.
Cabrera Ulloa resalta la confianza internacional
Durante la reunión en la DNCD, Cabrera Ulloa afirmó que la confianza depositada en el país “no es producto del azar, sino del trabajo sostenido de coordinación, modernización tecnológica y consolidación institucional”.
Señaló que República Dominicana ha logrado reducir significativamente el tránsito de cargamentos ilícitos, obligando a los carteles a modificar rutas, elevar costos y asumir mayores riesgos. Para la DEA, este factor es crucial, pues cada desviación disminuye la capacidad financiera y logística de los grupos criminales que abastecen el mercado estadounidense.