REDACCIÓN.– La Semana Santa es una conmemoración cristiana que se realiza de manera anual. Su objetivo principal, según las creencias religiosas, es traer al presente la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Durante estos días, las personas dan paso a un periodo de reflexión, recogimiento y oración, por lo que no todas las prácticas están permitidas.
Esta festividad religiosa trae consigo muchas creencias y tradiciones, pero también algunos mitos que, por años, han persistido. Los más comunes están relacionados con la práctica de relaciones sexuales.

Para algunos creyentes, la práctica sexual en Semana Santa puede resultar en un pecado, que es posteriormente castigado por Dios. Alrededor de la conmemoración cristiana se entretejen teorías que apuntan a que, cuando dos personas tienen sexo, lo más probable es que queden ‘pegados’ en medio del acto.
Si bien este es uno de los dogmas más populares entre los feligreses tras la llegada de la Semana Santa, la Iglesia no tiene una doctrina oficial que promueva la abstinencia sexual por esta época. Hasta el momento, y desde hace mucho tiempo, es una creencia ligada al aspecto cultural.
Esta idea fue impuesta por los cristianos, principalmente por los católicos quienes promueven el acto sexual como exclusivo entre parejas casadas. Es decir, para ellos en ningún tiempo es correcto practicar el sexo con personas fuera del matrimonio o sin estar casados.
Según un artículo publicado en Las Estrellas, y en el que cita al padre José de Jesús Aguilar, este afirma que el sexo sí está permitido en estas fechas, sin embargo, plantea que los encuentros deben estar motivados por el amor y luego de estar casados.
Aunque muchos aseguran que esta creencia fue impuesta por la Iglesia católica, la verdad es que ninguna corriente religiosa prohíbe tener sexo, ni esto implica que quien lo haga está cometiendo un pecado.
Todavía el Vaticano continúa considerando pecado las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo o fuera del matrimonio, lo cual incluye relaciones prematrimoniales y extramatrimoniales.