Washington, D.C. – El empresario Elon Musk, asesor especial del presidente Donald Trump y líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), expresó públicamente su desaprobación hacia el nuevo plan fiscal aprobado recientemente por la Cámara de Representantes, calificándolo como un retroceso en los esfuerzos de contención del gasto público.
Durante una entrevista con CBS Sunday Morning, Musk criticó el proyecto legislativo —oficialmente titulado el “Gran y hermoso proyecto de ley”— por incrementar el déficit presupuestario en lugar de reducirlo.
“Francamente, me decepcionó ver el enorme proyecto de ley de gastos, que aumenta el déficit presupuestario. Socava el trabajo que está realizando el equipo de DOGE”, afirmó Musk, en referencia a su propio equipo gubernamental enfocado en recortes y eficiencia administrativa.
Tensiones entre Musk y la Casa Blanca
La relación entre Musk y Trump, inicialmente cercana, se ha enfriado en los últimos meses. Aunque el presidente evitó criticar directamente a Musk en sus declaraciones, sí defendió la magnitud y alcance de la reforma fiscal.
“Es un proyecto de ley grande y hermoso”, dijo Trump. “Lo hermoso se debe a todas las cosas que tenemos, y la más importante, diría yo, es el nivel de recortes de impuestos que vamos a implementar”.
La legislación prolonga y expande las exenciones tributarias implementadas durante el primer mandato de Trump (2017–2021), al tiempo que aumenta significativamente el presupuesto para seguridad fronteriza y endurecimiento de políticas migratorias. Gran parte de estos fondos provendrían de recortes a programas sociales, una medida que ha generado amplio debate tanto en círculos políticos como empresariales.
Preocupaciones fiscales y alejamiento de Musk
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) proyectó que la nueva ley podría añadir hasta tres billones de dólares a la deuda nacional en la próxima década. La deuda pública de EE.UU. ya supera los 36 billones, lo que ha generado alarma entre economistas conservadores y figuras como Musk, quien ha abogado por mayor austeridad.
En medio de este panorama, Musk ha comenzado a reducir su participación activa en el gobierno, limitando su rol en DOGE a “uno o dos días por semana”, según anunció en abril. Esto coincide con la caída del 71 % en la utilidad neta de Tesla durante el primer trimestre de 2025, lo que ha demandado su atención en el sector privado.
¿Fin del experimento DOGE?
Durante su liderazgo en DOGE, Musk promovió recortes operativos y despidos masivos en distintas agencias federales, en un intento por reducir el tamaño del aparato gubernamental. Aunque Trump había elogiado los ahorros obtenidos bajo su gestión, el nuevo presupuesto podría marcar una ruptura entre las visiones del magnate y la Casa Blanca.
Mientras tanto, el futuro de Musk en la esfera gubernamental permanece incierto. Analistas políticos especulan que su distanciamiento podría formalizarse si continúan las diferencias sobre el rumbo fiscal del país.