Washington.– El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó este martes su preocupación por la respuesta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ante la aguda crisis humanitaria y de seguridad que atraviesa Haití. Además, instó a la entidad a asumir un rol protagónico liderando una misión internacional de paz en ese país caribeño.
«Si alguna vez hubo una crisis regional en la que se esperaría que una organización actuara reuniendo a varios países para ofrecer una solución conjunta, esa institución debería ser la OEA», manifestó Rubio durante una sesión del Senado, en la que defendió la estrategia de política exterior del Gobierno de Donald Trump.
El alto funcionario reiteró que la administración estadounidense está dispuesta a liderar esfuerzos en esa dirección, pero subrayó que requiere el compromiso activo de otros países del hemisferio, especialmente aquellos directamente impactados por la situación haitiana.
Llamado a la acción regional
Rubio sostuvo que la OEA, con sede en Washington y compuesta por más de 30 naciones del continente, debe dar un paso al frente y organizar una misión integrada por países miembros para atender el deterioro en Haití, el cual, advirtió, «podría tornarse aún más grave si no se actúa con rapidez».
Aclaró que su postura no representa una amenaza ni implica un retiro de EE.UU. del organismo regional, sino un llamado a los aliados para que participen más activamente. «Se esperaría que una de las razones fundamentales de la existencia de la OEA sea precisamente abordar crisis como la que actualmente vive Haití», afirmó.
Haití enfrenta una de las peores etapas de inseguridad en su historia reciente, marcada por el control de pandillas armadas sobre gran parte del territorio nacional, lo que ha obstaculizado la entrega de ayuda humanitaria y agravado problemas sanitarios y sociales.
Reconocimiento a Kenia, pero llamado a mayor cooperación
Rubio también agradeció al Gobierno de Kenia por asumir el liderazgo de la Misión Multinacional de Apoyo (MSS) en Haití, autorizada por las Naciones Unidas, aunque señaló que dicha intervención no ha logrado debilitar significativamente el poder de las bandas criminales.
«Estamos comprometidos con la misión porque reconocemos el sacrificio y el riesgo que asume Kenia, pero por sí sola no podrá solucionar el conflicto», recalcó.
Asimismo, indicó que diversas agencias federales están trabajando en medidas para frenar el tráfico de armas desde puertos estadounidenses, como el del río Miami, hacia Haití, Jamaica, Trinidad y otros países de la región.
Finalmente, Rubio consideró que la situación haitiana representa un ejemplo claro de cómo la OEA debería actuar y recordó que la defensa de la democracia en países como Nicaragua, Venezuela y Cuba continúa siendo una tarea pendiente para la organización.
En marzo, el secretario de Estado felicitó al surinamés Albert Ramdin por su elección como nuevo secretario general de la OEA, y aseguró que Estados Unidos promoverá reformas institucionales para mejorar la eficiencia y efectividad del organismo regional.