Yulimar Rojas demostró una vez más que compite en su propia liga. La única contrincante que tiene la joven atleta venezolana —en este momento— es ella misma y lo demuestra en cada salto que da y este fin de semana lo volvió a hacer.
Rojas compitió este domingo en la final del salto triple del Mundial bajo techo de Belgrado, Serbia, y cuando dio su primer salto, con 15,19 metros, las demás saltadoras sabían que el oro era de Yulimar y debían luchar por la plata y el bronce, pues esa distancia aún es lejana para ellas.
Mientras el resto de las saltadoras iban por el segundo y tercer puesto, para Yulimar habían tres retos por cumplir: ganar su tercer mundial bajo techo, romper su propio récord mundial en pista cubierta y lograr un salto de 16 metros, un nuevo objetivo que buscará alcanzar en el próximo campeonato mundial de atletismo que se realizará en Óregon, EE.UU., del 15 al 24 de julio próximo.
«Podían pasar tres cosas: ganar el triplete, batir el récord mundial y saltar los 16 metros. Por ahora les debo el 16 pero todavía tenemos la temporada al aire libre y el mundial de Óregon», comentó Rojas a su equipo de prensa.
Finalmente, en su último intento de la competencia, Yulimar dio un salto impresionante de 15,74 metros para batir su propio récord mundial bajo techo, registro que había alcanzado en febrero de 2020 cuando marcó los 15,43 y dejó atrás la distancia en pista cubierta que había impuesto con anterioridad la rusa Tatiana Lebedeva con 15,36.
«Está más que claro con lo que demostramos en Tokio y con lo que demostramos hoy que sí puedo saltar los 16 metros. Yo no sé si lo haré en el sexto salto o si me recordarán como la chica del sexto salto. Solo puedo decir que esto es un trabajo en equipo y que espero que vengan más saltos como este. Todos vieron que sí lo puedo hacer y sé que en su momento lo vamos a celebrar», señaló Rojas.
«Fue un salto lleno de magia»
Cuando Yulimar salta siempre hay que esperar más. Ella misma ha demostrado en cada una de sus competencias que con cada intento va ajustándose y es capaz de ir más allá. Lo que hizo en Belgrado no fue la excepción, además, ya lo había hecho en la final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
En Tokio, cuando Rojas ganó el oro cómodamente y se convirtió en la primera campeona olímpica venezolana, también consiguió, en su último intento, dar un salto histórico al alcanzar los 15,67 metros, marca con la que rompió el récord mundial que estaba en manos de la ucraniana Inessa Kravets, desde el 10 de agosto de 1995, con 15,50 metros. Con ese salto quebró por segunda vez —en la misma competencia— el récord olímpico, pues minutos antes había logrado un 15,41 para batir la marca que poseía la camerunés Francoise Mbango, desde Pekín 2008, con 15,39 metros.
«El último salto ha sido como el último salto de la gloria en Tokio y ahora aquí en Belgrado. Yo creo que es que me enfoco más y la energía fluye con la presión. No sé qué sea pero fue un salto lleno de magia», comentó Rojas, quien permea con su energía e ímpetu al resto de las competidoras, que también logran avanzar sobre sus propios récords. Leer más