En este contexto, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, denunció que Occidente ha lanzado una campaña de chantaje contra otros países para obligarles a apoyar la resolución antirrusa sobre Ucrania. «Con la presentación de este proyecto, los países occidentales persiguen sus propios objetivos geopolíticos, intentando una vez más utilizar a los miembros de la Asamblea General como figurantes», aseveró.
Asimismo, el alto funcionario ruso calificó el documento de «provocativo» y señaló que la resolución es capaz de socavar los posibles esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto. Según Nebenzia, se trata de «un documento politizado y descaradamente provocador […] que contiene una carga de confrontación capaz de socavar cualquier esfuerzo para lograr una solución diplomática a la crisis en Ucrania».
Por su parte, el representante permanente adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitri Polianski, tachó los resultados de la votación por la resolución de «una clara ‘democracia a punta de pistola’ con una connivencia descaradamente deshonesta con el presidente de la Asamblea General de la ONU». «Solo con estos métodos Occidente puede obligar a un mayor número de miembros de la ONU a ‘estar con Ucrania’. Eso es muy malo para la ONU», escribió Polianski en su cuenta de Twitter. RT