REDACCIÓN.– Un juez federal de New Hampshire bloqueó este jueves, con alcance nacional, la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba limitar la ciudadanía por nacimiento, una de las medidas más controvertidas anunciadas al inicio de su mandato.
“El retiro de la ciudadanía estadounidense representa un cambio drástico en una política sostenida por décadas y causaría daños irreparables”, expresó el juez Joseph Laplante al leer su fallo. No obstante, ordenó una pausa de siete días para que el Gobierno pueda apelar la decisión, según consta en la demanda colectiva presentada por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
El magistrado, que fue nombrado por el presidente George W. Bush (2001-2009), resaltó que la ciudadanía estadounidense “es el mayor privilegio que existe en el mundo”.
La orden ejecutiva debía entrar en vigor el 27 de julio, después de que el Tribunal Supremo invalidara otras órdenes de bloqueo parecidas emitidas por jueces estatales con el argumento de que no podían bloquear decretos con alcance federal, en lo que se consideró un fallo de enorme trascendencia jurídica ante la “barrera” de decisiones judiciales que se han opuesto a las políticas de Trump.
El fallo de Laplante a la moción presentada por “Barbara y otros” señala que los demandantes “pueden sufrir un daño irreparable si no se otorga la orden (de bloqueo)”.
Para Tom Homan, conocido como el ‘zar de la frontera’ de Trump, Laplante es un ejemplo más de “juez radical que no presta atención a la decisión del Supremo”.
“Quieren detener la agenda de Trump. Lo que necesitan entender es que el pueblo estadounidense apoya esta agenda. (…) A pesar del odio, la retórica, las amenazas, no vamos a parar. Seguiremos haciendo lo que estamos haciendo”, dijo a la prensa en la Casa Blanca.
Laplante ya se había opuesto en otro fallo de febrero a la misma orden ejecutiva, pero limitando el alcance de su resolución solo a los miembros de varias organizaciones y no con carácter universal. Alegó entonces que la orden de Trump violaba la 14 enmienda constitucional.
Según la primera interpretación, el fallo de ese juez se refiere a “los niños existentes y los futuros” que se verían afectados por la orden ejecutiva, pero no menciona a sus padres, como habían solicitado los demandantes.
La peticionaria principal, Barbara (sin que se revelen sus apellidos), es una ciudadana hondureña que está pendiente de una solicitud de asilo y que espera un primer hijo en octubre de este año que nacería en territorio estadounidense.
La demanda recuerda que la nacionalidad por nacimiento es un “tesoro” garantizado por la enmienda 14 de la Constitución y por una larga jurisprudencia.