El presidente Luis Abinader encabezó el inicio de los trabajos de la primera fase de la gran transformación del vertedero de Duquesa, iniciativa que busca proteger la salud de la población, mitigar el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo sostenible de gestión de los residuos sólidos, para así beneficiar a 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo, como parte de la política nacional para eliminar los vertederos a cielo abierto y mejorar la calidad de vida.
El programa contempla una inversión total de 110 millones de dólares para mejorar la gestión integral de los residuos sólidos y reducir los impactos ambientales y sanitarios. Es ejecutado en el marco del Programa Gestión Integral y Sostenible de Residuos Sólidos en el Gran Santo Domingo, implementado por el Ministerio de Medio Ambiente a través del Viceministerio de Gestión Ambiental y su Unidad Ejecutora, con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Transformación ambiental del vertedero
En la ocasión, Abinader apuntó que esta intervención va más allá de la clausura de un vertedero, al tratarse de un proceso de transformación integral sustentado en soluciones de ingeniería ambiental, control de impactos, gestión de riesgos y restauración ecológica, con el objetivo de recuperar progresivamente un espacio históricamente degradado.
Afirmó que desde 2020 su gobierno asumió como prioridad nacional la solución del problema de los vertederos a cielo abierto, destacando que el vertedero de Duquesa por años afectó la salud y el medio ambiente de más de 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
Indicó que la situación crítica, marcada por incendios y humaredas constantes, obligó a actuar con urgencia para corregir un problema ambiental que impactaba directamente en la calidad de vida de la población.
Asimismo, explicó que se ejecuta un plan integral con acciones a corto, mediano y largo plazo, apoyado por la cooperación internacional BID, la JICA y la AECID, garantizando una solución estructural y sostenible.

