Los trabajos de ampliación de una carretera en el estado mexicano de Guerrero pusieron al descubierto un muro y otros vestigios de la época prehispánica. Se trata de una construcción de 34 metros de largo por 7 de alto, que era el primero de tres niveles escalonados de una estructura mayor.
Según expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el sitio arqueológico, denominado Barranca Chihuila-Corral de Piedra, es parte de una serie de unidades ocupacionales prehispánicas que en conjunto abarcan cerca de 1,5 kilómetros cuadrados, donde actualmente se asienta el poblado Corral de Piedra.
Las excavaciones expusieron en la estructura del muro fragmentos de huesos humanos y de animales, que eran parte de rellenos constructivos, y el entierro de un niño que en el momento de su muerte tenía entre tres y cinco años de edad. Continuar la lectura