La presidencia de Estados Unidos se libra en un puñado de territorios en un clima de gran incertidumbre

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El futuro de la presidencia de Estados Unidos se está decidiendo voto a voto este miércoles en un puñado de Estados clave en un clima de gran incertidumbre. Donald Trump, que durante la madrugada ya amenazó con una batalla judicial para discutir los resultados, ha redoblado sus acusaciones de fraude a cuenta de los votos por correo y anticipados que se siguen contando.

“Anoche yo iba primero, a veces de forma sólida, en muchos Estados clave, casi todos ellos gobernados y controlados por demócratas. Entonces, uno tras otro empezaron a desaparecer conforme las papeletas sorpresa locas empezaron a contarse. MUY RARO, ¡y todos los encuestadores cometieron un error total e histórico”, ha escrito en su cuenta de Twitter.

Con los datos disponibles a las 12 del mediodía (hora de la ciudad Washington), Biden cuenta con más opciones que Trump de ganar las elecciones. Ha mantenido todos los Estados obtenidos por la demócrata Hillary Clinton en 2016, acaricia el hasta ahora republicano Estado de Arizona y se encuentra en cabeza en el escrutinio de Michigan y Wisconsin, dos de esos territorios que decidieron la victoria de Trump hace cuatro años. Además, estrecha la brecha con el mandatario en la conservadora Georgia. Con esta fotografía, el candidato demócrata sería el presidente electo.

La denuncia del republicano refleja la preocupación por una derrota. Estados Unidos, un país de 330 millones de habitantes en el que cada territorio sigue sus propias reglas de escrutinio, siempre se demora en terminar las cuentas de todos los votos, en los comicios presidenciales y los legislativos. Normalmente, sin embargo, el peso de las papeletas por correo y anticipadas no es tan importante como para alterar los resultados. En estas atípicas elecciones de la pandemia, los estadounidenses se han lanzado en masa a las urnas y son muchas más las esas papeletas pendientes, las suficientes como para decidir el vencedor.

Un total de 160 millones de estadounidenses han votado, lo que supone una participación de casi el 67%, la mayor desde el año 1900, cuando llegó al 73%, según la base de datos de United States Election Project, una plataforma de referencia sobre información electoral. Este repunte colosal de la participación

Además de Michigan y Wisconsin, el foco se dirige a Pensilvania, el Estado más poblado de esta tríada y, por tanto, el más influyente. Las autoridades contarán todos los votos por correo que lleguen hasta tres días después de la elección, siempre y cuando estén sellados antes del día D, es decir, del 3 de noviembre. El gobernador del Estado, el demócrata Tom Wolf, destacó en que quedaban más de un millón de votos sin contar: “Prometí a los ciudadanos de Pensilvania que contaríamos todos los votos y eso es lo que vamos a hacer”, escribió en Twitter. elpais.com

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