Rosalba Quintana, residente de Juchitán, prepara la carne de iguana para los tamales en un cocina de leña. En esta época del año las iguanas están en etapa de desove por lo que el consumo afecta menos a la especie.
“Se consumen aproximadamente unas 500 iguanas diarias en el mercado durante esta Semana Santa“, explicó a la agencia Efe Juan Celis, encargado del iguanario del Foro Ecológico Juchiteco, una organización que trabaja para preservar la especie.
Los tamales son elaborados con masa de maíz y llevan una salsa o mole elaborado con semilla de calabaza, carne y huevos de iguana.
Varias iguanas hervidas en un inmenso caldero, parte de la compleja preparación de su carne. Luego de hervidas, las iguanas son escurridas antes de seguir la cocción directamente al calor de la leña.
Organizaciones ecologistas invitan a los pobladores de Juchitán a evitar consumir la carne de iguana durante su periodo de reproducción. “No se puede prohibir su consumo, pero hay que dar alternativas para preservar la especie», señaló Celis.
Recordó que, a causa de la producción de tamales de iguana, en la región del Istmo de Tehuantepec, donde se ubica Juchitán, “ya no quedan iguanas para comercializar a gran escala” y la mayoría son llevadas desde los estados de Chiapas y Veracruz.
Fuente: univision.com
ggnoticias01@gmail.com
Tel; 809-686-3057-Ext 108