Ante el inminente debate en el Senado a partir de esta tarde del proyecto de reforma al Código Penal que mantiene las penas a la interrupción del embarazo y las elimina para la discriminación por preferencia sexuales, grupos de derechos humanos se apostaron frente al Congreso para pedir a la Cámara Alta no ratificar la pieza que ya fue aprobada por los diputados.
Con el tiempo encima para impedir que el proyecto de reforma perima el 15 de agosto, la comisión del Senado que estudió la reforma al Código Penal tienen previsto presentar esta tarde su informe en el que da su visto bueno a la pieza aprobada por la Cámara Baja.
Ante la polémica generada por la pieza, como la penalización del aborto, Virgilio Cedano, miembro de dicha comisión, indicó que pedirá que tras la ratificación de la pieza se abra un plazo de un año para evaluar las peticiones de los diferentes sectores.
Luego de que la comisión del Senado anunció que dará su voto aprobatorio a la pieza, miembros de la comunidad LGTB expresaron su malestar y consideraron que los legisladores cedieron a la presiones de algunos sectores.