El Parlamentode Venezuela, controlado por el chavismo, aprobó este jueves por unanimidad una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, flexibilizando por primera vez en dos décadas el rígido modelo estatal instaurado durante la era de Hugo Chávez.
“Queda sancionada para la historia”, celebró el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, al destacar que la nueva legislación apunta a crear condiciones más favorables para la inversión privada y extranjera en la industria petrolera, en medio de la profunda crisis económica y el derrumbe de la producción nacional.
Un giro regulatorio tras años de control estatal
La reforma introduce cambios clave: flexibiliza la participación de empresas privadas en proyectos petroleros, reconoce el arbitraje internacional en disputas de inversión y establece un nuevo esquema de regalías, donde los inversores asumen costos operativos y riesgos financieros.
El chavismo sostiene que este marco legal pretende revertir el impacto de decisiones como la reforma de 2006, que obligó a las petroleras a conformar empresas mixtas con mayoría estatal. Ese cambio provocó la salida de gigantes como ExxonMobil y ConocoPhillips, que posteriormente demandaron al país en tribunales internacionales.
Estados Unidos respalda los cambios, pero exige más
El secretario de Estado, Marco Rubio, valoró la reforma durante una comparecencia ante el Congreso: “Eliminan muchas de las restricciones de la era Chávez. Es un gran avance, aunque quizá insuficiente para atraer toda la inversión necesaria.”
La industria petrolera venezolana, que posee las mayores reservas certificadas del mundo, con 303,000 millones de barriles, lleva años en declive por falta de inversión, corrupción, mala gestión y deudas acumuladas por PDVSA.