ESTADOS UNIDOS.– El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó la detención de dos individuos señalados por dirigir una red internacional de explotación infantil conocida como “764 Inferno”, que operaba a través de plataformas de mensajería encriptada.
Los acusados son Leonidas Varagiannis, alias “War”, ciudadano estadounidense de 21 años residente en Salónica, Grecia, y Prasan Nepal, conocido como “Trippy”, de 20 años, originario de Carolina del Norte. Ambos fueron arrestados en operativos coordinados: Varagiannis el 29 de abril en Grecia, y Nepal el 22 de abril en Estados Unidos. Enfrentan cargos federales por delitos relacionados con abuso sexual infantil, coerción psicológica, violencia ritual y distribución de contenido ilegal.
Según la acusación formal presentada ante el Tribunal del Distrito de Columbia, los detenidos lideraban una organización clasificada como un grupo de extremismo violento nihilista (NVE, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo era desestabilizar la sociedad mediante la corrupción y explotación sistemática de menores de edad.
Operación encubierta en redes encriptadas
La red “764 Inferno” funcionaba principalmente a través de aplicaciones de mensajería cifrada, lo que dificultaba su rastreo. A través de estos canales, los acusados coordinaban la producción y difusión de material de abuso sexual infantil (MASI) y dirigían prácticas de manipulación extrema hacia menores. Las víctimas, muchas de ellas niñas, eran forzadas mediante amenazas a participar en actos de violencia sexual, autolesiones y otras formas de degradación.
Parte del contenido producido incluía imágenes y videos en los que las víctimas eran obligadas a realizar cortes en la piel con formas simbólicas —conocidas como “cut signs” o “blood signs”—. Este material era almacenado en “bóvedas” digitales encriptadas y utilizado como forma de moneda o estatus dentro del grupo. Además, se creaban archivos denominados “Lorebooks”, utilizados para documentar la actividad criminal, adoctrinar nuevos miembros y mantener jerarquías internas.
Impacto y respuesta institucional
Las autoridades lograron identificar al menos ocho víctimas menores de edad, algunas de tan solo 13 años, en distintas jurisdicciones nacionales e internacionales. Los hechos ocurrieron entre fines de 2020 y principios de 2025, período durante el cual ambos acusados mantuvieron roles de liderazgo activo.
El director asistente del FBI en Washington, Steven J. Jensen, destacó que esta operación refleja el compromiso de la agencia para combatir organizaciones violentas que amenazan a los sectores más vulnerables de la sociedad. Por su parte, Edward R. Martin Jr., fiscal del caso, calificó los hechos como “la peor pesadilla de cualquier padre”, y subrayó la urgencia de garantizar justicia y ofrecer apoyo a las víctimas.
La fiscal general adjunta Pam Bondi describió a “764 Inferno” como “una de las redes de explotación infantil más atroces detectadas hasta la fecha”, reafirmando el compromiso del Departamento de Justicia en desmantelar estas estructuras y llevar a los responsables ante la ley.